jueves, 6 de junio de 2013

Chamonix, un paraíso blanco



Nos levantamos temprano y partimos para el pueblo de Chamonix desde donde sale el teleférico que llega a L ´Aiguille du Midi  a 3842 m de altura. El teleférico es una cabina que tiene capacidad para 75 personas (amontonadas y a 50 euros por pax),  en la que viajan turistas, esquiadores y escaladores y se escuchan hablar muchos idiomas durante el viaje (tuve tiempo de hacerme amiga de una señora belga con quien compartíamos un espacio de vidrio para sacar las fotos).

Hacemos un primer tramo de viaje colgados entre un bosque de coníferas, poco a poco desaparecen los árboles y empieza la nieve. Llegamos  a una terraza (que dejamos para recorrer a la vuelta), ; subimos a otro teleférico y continuamos la segunda parte, esta vez ya todo el paisaje es blanco (sólo algunas huellas de esquiadores que se atreven a esquiar en pistas libres). 

Desde el teleférico:primer tramo


Idem Segunda parte del viaje

Al final del viaje tenemos una vista espectacular, no sabemos para dónde mirar y qué fotografiar o filmar primero. Pero no termina ahí la cosa: hay un ascensor que va por dentro de la montaña y llegamos por fin a la aguja de la montaña, seguimos con las fotos. 


Desde la primer terraza


Un túnel de hielo en la montaña

Más arriba, más abrigo

El día es espectacular, un cielo celeste intenso, casi azul y no hay viento así que podemos disfrutar al máximo. 
En la cima

Otro túnel de hielo

No sé cuánto rato estuvimos recorriendo terrazas, pasarelas, túneles pero a cada rincón descubríamos algo más bello que lo que habíamos visto antes. No teníamos ganas de bajar nunca, pero hubo que emprender la retirada.



En el viaje de regreso, sí nos quedamos en la terraza entre teleféricos para tomar un cafecito con un chocolate y por supuesto seguir sacando fotos. 








Avanzada la tarde nos tomamos un tren con cremallera que llega hasta un glaciar (La Mer du Glace), lindísimo pero incomparable con lo que habíamos visto antes, igual algunas fotos sacamos jaja!!! No pudimos llegar a las cuevas de hielo porque pese a lo avanzado de la primavera, por nevadas recientes el camino estaba cortado.

Volvimos tardísimo al hotel, no nos damos cuenta ya que a las 9 de la noche es todavía pleno día. Fui a nadar un rato para elongar después de tantas subidas y bajadas en la montaña. Fue un día inolvidable. No sé qué fotos poner porque todas me parecen hermosas, ustedes qué opinan?

No hay comentarios:

Publicar un comentario