Dejamos el mar y nos vamos para las montañas. Nunca pensé que la
experiencia de cruzar los Alpes se pareciera a la de Aníbal con los
elefantes ni la de César o Napoleón con sus ejércitos, pero tampoco que
fuera lo más semejante a un viaje en subte. Son decenas de túneles cuya
longitud va de pocos metros a varios kilómetros y que se suceden durante
todo el trayecto.
Por fin tras atravesar un túnel de 11km de longitud y cruzar la frontera llegamos al Mont Blanc.
Luego de unos pocos kilómetros llegamos a nuestro hotel, está cerca de Chamonix; vemos desde la ventana el Mont Blanc (siempre cubierto de nieve) y otras tantas cadenas montañosas.
| Punto fronterizo del Mont Blanc |
Vemos
las banderas de Italia (país que acabamos de dejar) Francia (al que
acabamos de llegar) y Suiza, ya que el punto tripartito está muy cerca.
Los paisajes son bellísimos: bosques y montañas.
| Quién dijo que JC no toma mate? |
Luego de unos pocos kilómetros llegamos a nuestro hotel, está cerca de Chamonix; vemos desde la ventana el Mont Blanc (siempre cubierto de nieve) y otras tantas cadenas montañosas.
Nos vamos a pasear por el pueblo, super pintoresco y al regreso un poco de piscina y spa.... estamos de vacaciones!!!
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