viernes, 7 de junio de 2013

Suiza: es todo tan perfecto y ordenado?



Dejamos Francia por unos días y llegamos a Suiza. El preconcepto es que los suizos son súper ordenados. He de contarles que no es tan así, llegar a Ginebra una mañana  puede ser tan caótico como cualquier día de nuestro micro centro, es cierto que no hay piquetes, peroestá lleno de autos y  hay obras por todos lados y las normas internacionales de tránsito no son tales (tenemos muchas anécdotas al respecto)

Igualmente estacionamos (otro tema con sus aristas) y fuimos a ver el Jet d Eau ( un chorro de agua en medio del lago Le Mañana, que tiene 130 m de altura) y hoy es el símbolo de la ciudad. Después dimos una vuelta en esos tours rápidos para tener una idea de la ciudad, 



pues teníamos que irnos pronto porque teníamos una visita al CERN ( el centro de investigaciones donde esta el acelerador de partículas que hizo la experiencia semejante al Big Bang).

La página de internet donde habíamos hecho la reserva prometía una visita al laboratorio de la experiencia, incluso pedía llevar documentos pues se pasaba la frontera bajo tierra. La realidad fue muy distinta: al horario fijado llego un viejito (antiguo empleado del CERN y hoy jubilado) que nos dijo que íbamos a ver un video, después ir a la sala de control del laboratorio y después otro video.

Gran decepción, pero vimos todo el video ( era en francés y del año 2004), salimos y nos llevaron a una bola gigante de madera (un sobrante de una Expo reciclado) lleno de aparatos viejos,y  de ahí al rayo del sol y mirando un mural de gusto dudoso mientras el guía seguía contando anécdotas.



Nosotros con la idea del laboratorio, seguíamos allí, además habían cerrado la puerta del recinto donde estábamos. Por fin fuimos a la sala de control. Allí vimos una serie de escritorios con computadoras ( la mayoría vacíos), me hizo acordar al laboratorio de computación del colegio. Y allí otro video !!!! Era demasiado y aprovechando que otra gente se tenía que ir y que abrieron la puerta Nos Fuimos !!!!


Habíamos pasado casi dos horas parados, al rayo del sol, con calor y viendo vídeos. No terminado allí el día, teníamos que llegar a Lausanne, eran pocos kilómetros pero nos agarro un caos de tránsito en la entrada de la ciudad (por ser hora pico y porque todas las calles están cortadas por obras).

La última del día: al llegar al hotel la puerta estaba cerrada y no había recepcion ni recepcionista , toque el portero eléctrico y una voz me respondió, hizo sonar una chicharra para que se abriera la puerta y me indicó que atendiera en el hall un teléfono que empezaba a sonar y ,siempre en francés, me dio las instrucciones para abrir una caja fuerte donde estaban las llaves de mi habitación y  el código para usar internet, además de decirme que el hotel no tenía parking!!!!

Bajamos las valijas en medio del caos de tránsito, dejamos todo en la habitación, que funcionaba tal cual la voz me había explicado y dejamos el auto en un parking (a un precio de oro a pagar en francos suizos).

Por suerte terminamos el día cenando fondue bourguignone en un restaurant frente al Lago de Lemán con una amiga de Mica que vive en las afueras de Lausanne y viendo un atardecer increíble. Fue un día largo!!!!

jueves, 6 de junio de 2013

Chamonix, un paraíso blanco



Nos levantamos temprano y partimos para el pueblo de Chamonix desde donde sale el teleférico que llega a L ´Aiguille du Midi  a 3842 m de altura. El teleférico es una cabina que tiene capacidad para 75 personas (amontonadas y a 50 euros por pax),  en la que viajan turistas, esquiadores y escaladores y se escuchan hablar muchos idiomas durante el viaje (tuve tiempo de hacerme amiga de una señora belga con quien compartíamos un espacio de vidrio para sacar las fotos).

Hacemos un primer tramo de viaje colgados entre un bosque de coníferas, poco a poco desaparecen los árboles y empieza la nieve. Llegamos  a una terraza (que dejamos para recorrer a la vuelta), ; subimos a otro teleférico y continuamos la segunda parte, esta vez ya todo el paisaje es blanco (sólo algunas huellas de esquiadores que se atreven a esquiar en pistas libres). 

Desde el teleférico:primer tramo


Idem Segunda parte del viaje

Al final del viaje tenemos una vista espectacular, no sabemos para dónde mirar y qué fotografiar o filmar primero. Pero no termina ahí la cosa: hay un ascensor que va por dentro de la montaña y llegamos por fin a la aguja de la montaña, seguimos con las fotos. 


Desde la primer terraza


Un túnel de hielo en la montaña

Más arriba, más abrigo

El día es espectacular, un cielo celeste intenso, casi azul y no hay viento así que podemos disfrutar al máximo. 
En la cima

Otro túnel de hielo

No sé cuánto rato estuvimos recorriendo terrazas, pasarelas, túneles pero a cada rincón descubríamos algo más bello que lo que habíamos visto antes. No teníamos ganas de bajar nunca, pero hubo que emprender la retirada.



En el viaje de regreso, sí nos quedamos en la terraza entre teleféricos para tomar un cafecito con un chocolate y por supuesto seguir sacando fotos. 








Avanzada la tarde nos tomamos un tren con cremallera que llega hasta un glaciar (La Mer du Glace), lindísimo pero incomparable con lo que habíamos visto antes, igual algunas fotos sacamos jaja!!! No pudimos llegar a las cuevas de hielo porque pese a lo avanzado de la primavera, por nevadas recientes el camino estaba cortado.

Volvimos tardísimo al hotel, no nos damos cuenta ya que a las 9 de la noche es todavía pleno día. Fui a nadar un rato para elongar después de tantas subidas y bajadas en la montaña. Fue un día inolvidable. No sé qué fotos poner porque todas me parecen hermosas, ustedes qué opinan?

El cruce de los Alpes


Dejamos el mar y nos vamos para las montañas. Nunca pensé que la experiencia de cruzar los Alpes se pareciera a la de Aníbal con los elefantes ni la de César o Napoleón con sus ejércitos, pero tampoco que fuera lo más semejante a un viaje en subte. Son decenas de túneles cuya longitud va de pocos metros a varios kilómetros y que se suceden durante todo el trayecto.

Punto fronterizo del Mont Blanc
Por fin tras atravesar un túnel de 11km de longitud y cruzar la frontera llegamos al Mont Blanc.

Vemos las banderas de Italia (país que acabamos de dejar) Francia (al que acabamos de llegar) y Suiza, ya que el punto tripartito está muy cerca. Los paisajes son bellísimos: bosques y montañas.
Quién dijo que JC no toma mate?


Luego de unos pocos kilómetros llegamos a nuestro hotel, está cerca de Chamonix; vemos desde la ventana el Mont Blanc (siempre cubierto de nieve) y otras tantas cadenas montañosas. 

Nos vamos a pasear por el pueblo, super pintoresco y al regreso un poco de piscina y spa.... estamos de vacaciones!!!

martes, 4 de junio de 2013

La Cote d´Azur

 A partir de hoy vienen unos días de paquetería ya que nos dedicamos a pasear por la costa Azul: Cannes, Cap d´Antibes, Niza y por supuesto Montecarlo, qué tal?
Almorzamos bajo esta pérgola, casi como la de casa

 Todos conocemos por las películas el color que tiene el Mar en estas costas y la grandiosidad de las yates que navegan por estas parte del Mediterráneo y el lujo de la gente que circula por estos lugares. Tengo que decirles que todo es verdad: El mar es de un azul turquesa intenso (para decir algo feo, las playas son de canto rodado o de arena muy gruesa y muy angostitas), es imposible contar en las amarras la cantidad de barcos que hay a cual más lujoso y el mar atravesado por las estelas que dejan la navegar y la gente va muy bien vestida  (tacos altos, vestidos con paillettes).

Estuvimos un rato ....


Con esta escenografía de fondo nos dedicamos a recorrer y disfrutar de tanta belleza. Como las montañas llegan hasta el mar, se pueden hacer subidas a diferentes miradores desde donde la vista es espectacular (en Niza tomamos un trencito, en Antibes subimos con nuestro auto). Compartimos algunas imágenes (que no reflejan ni un 1% de la realidad)

La estamos pasando bárbaro !!!



lunes, 3 de junio de 2013

Aix- en -Provence, la ciudad de Cézanne

Vista desde la terraza donde almorzamos


Aix - en - Provence es otra de las tantas ciudades fundadas por los romanos en las antiguas Galias, pero a diferencia de las anteriores que visitamos, aquí no han quedado grandes monumentos, ni teatros, ni templos ni arenas. Entonces cuál es el encanto de esta ciudad, pues justamente la ciudad : sus callecitas casi todas peatonales (en el interior de la muralla), el sol que brilla más de 300 días por año, y los innumerables cafés, bistrós, brasseries donde la gente se sienta a comer o tomar algo y ver pasar a otra gente.
JC descansando en casa de Cézanne

Nosotros dejamos el auto en un parking en los límites y nos dedicamos a caminar y a perdernos entre las callecitas y también a sentarnos a almorzar y ver la vida de la ciudad, como era sábado vimos varios casamientos (la gente muy arreglada se mezclaba con los turistas) y también una despedida de soltera en el mismo bistró donde estábamos almorzando.

Puente de los 3 Saltos en las afueras de la ciudad
Ana en el mismo puente con el cuadro de Cézanne


También nos hicimos tiempo para visitar la casa y taller de Cézanne, quien pintó allí  una serie de 15 bodegones con una perspectiva múltiple original que fue el anticipo de la pintura moderna. Además de atelier se pueden recorrer los jardines (que en realidad es un pequeño bosque) donde hay sillas y mesas en diferentes rincones con gente dibujando, o simplemente disfrutando del canto de los pájaros  y de unos cielos de un azul increíble. En las afueras de la ciudad está el Puente de los 3 Saltos también pintado por Cézanne, allí también fuimos.

domingo, 2 de junio de 2013

Arles, la ciudad donde Van Gogh pintó más de 300 cuadros




patio del hospital donde estuvo Van Gogh
Arles es otra ciudad fundada por los romanos y donde también dejaron muchos vestigios de su cultura, en especial de la arquitectura (se conservan el teatro, los cryptopórticos, la arena, parte del foro) todos restaurados y visitados por nosotros.

Poco queda de Van Gogh en esta ciudad, ni uno de sus muchos cuadros. El Hospital donde estuvo internado cuando se cortó la oreja, es hoy un espacio cultural que vende souvenirs de Van Gogh, está plagado de turistas que pasan, compran y sacan fotos pero nada del pintor


A lo largo de toda la ciudad sólo se pueden ver algunas evocaciones de sus pinturas en un recorrido que no está marcado y cuesta ir encontrando cada punto. Como tenía muchas ganas de verlos anduvimos de un lado para otro pero lo logramos!!!!! Ubiqué el café de la terrace, la noche estrellada, el puente de Langlois y varios otros Miren las fotos!!!


Al fonfo las salinas


También tuvimos tiempo para recorrer la Camargue, una zona pantanosa donde se cultiva arroz, donde hay unos salares inmensos de color rosado que producen una sal de fama internacional y es también una enorme reserva natural. Para pasar de una zona a otra cruzamos en la Bac (un ferry)

Nota: los pelos al viento en todas las fotos se deben al Mistral un viento típico de la zona que tuvimos el privilegio de disfrutar a 55 km por hora
















Terminamos el día cenando en el Bistrot de los Artistas, el menú magret du canard (pechuga de pato) con miel y almendras con un rico vino blanco. Delicieuse ¡!!

Los sábados por la mañana se arma el marché du samedi, un mercado de 2 km de largo que vende de todo (no sólo alimentos, sino ropa, calzado, y otros objetos) Por supuesto que fuimos y compramos!!! (unos quesos riquísimos, cerezas justo a punto, y por supuesto baguette, ah … me olvidaba también un vino del Rhöne.

Nimes una ciudad romana, Avignon una ciudad medieval


Nimes es una ciudad que fue fundada por los romanos cuando se expandieron en la Galia (actual Francia) y han quedado muchos vestigios de su arquitectura como la Arena (un coliseo donde luchaban los gladiadores) y la Maison Carré (un templo) ambos restaurados y que hoy cumplen otras funciones culturales. Por supuesto que recorrimos ambos y tomamos las correspondientes fotografías.



 
 










Dejamos Nimes y nos fuimos para Avignon, ciudad conocida por todos por la célebre canción infantil sobre el puente de Aviñón. La ciudad es pequeña, la parte antigua está dentro de la muralla y la moderna por fuera. Para recorrerla hay que dejar el auto en un parking y empezar a caminar (la mayoría de las calles son solo peatonales)



Ni bien llegamos lo primero que hicimos fue subir al Puente Saint Bénezet (tal el verdadero nombre del de Avignon) que curiosamente no cruza el río porque una vez que se rompió nunca más lo reconstruyeron. 














Pero lo que realmente impresiona de esta ciudad es el Palacio de los Papas. Una construcción enorme realizada en el siglo XIV cuando los franceses fueron Papas y durante el cisma de la Iglesia (los antipapas).

El palacio se construyó en pocos años, luego fue muchas veces ampliado, remodelado, demolidas algunas partes y finalmente reconstruido según el modelo original del mismo.

Es enorme, de estilo gótico y con torres, salones y pasadizos que nunca se terminan de recorrer. El palacio da sobre el río y desde sus ventanas se ve el puente. Toda la costanera es muy bella.